Tuesday, 15 January 2019

Homilía de Monseñor Leonardo D’Ascenzo


En la parroquia Santa Maria Greca de Corato el 18 diciembre de 2018


Liturgia del día (Jer 23,5-8; Sal 71; Mt 1,18-24)

«Cuando todavía no habían vivido juntos, María concibió a un hijo»

Este hecho significaría para ella una condena, una sentencia de muerte, la lapidación.

José expresa una justicia de nivel diferente, y es justo este modelo que José nos propone, para que se convierta para nosotros en motivo de reflexión, comparación con nuestra experiencia de vida y, entonces, también de oración. La justicia de José consiste en confiar en la Voluntad de Dios, en esta Voluntad que se le revela en un contexto particular mientras dormía, a través de un sueño, un contexto misterioso, un contexto que aquí quiere decirnos, a propósito de la Voluntad de Dios, que es una realidad que nos supera, que no siempre podemos entender, nos pide confianza, nos pide entrega, éste es el sentido de la revelación que José acoge, justo en este contexto misterio, como decía antes, mientras dormía, a través de un sueño, una Voluntad de Dios que nos alcanza y es misteriosa, en el sentido de que nos supera, pide disponibilidad, apertura del corazón, confianza en Dios, entrega.

A través de esta entrega, este acto de confianza, José, al despertar, acoge a María y Jesús, y entonces es justo este elemento particular que percibimos como elemento cerca de nosotros en este tiempo de Adviento, que es un tiempo de espera, un tiempo durante el que miramos y acogemos el ejemplo de María que es la mujer del Adviento, la mujer de la espera. Y justo mirando a ella, inspirándonos a ella, acogiéndola como un modelo, vamos hacia Jesús que llega, podemos acoger a Jesús, y éste es el Adviento, el sentido del Adviento, ir hacia Jesús que llega, nace para nosotros en carne en Belén.

Pero el Adviento es también preparación para acoger a Jesús que vendrá al final de los tiempos, en la gloria, y además, no lo olvidemos, el Adviento para nosotros es un tiempo que quiere prepararnos a educarnos a acoger a Jesús que viene todos los días: Jesús viene en el cotidiano, en lo ordinario, para poder acogerlo todos los días en la experiencia que vivimos tenemos como referencia a José, justo. La justicia que significa acogida de María como nuestro modelo de vida. Entonces, sigamos con esta Celebración recordando todas las razones que don Sergio, al comienzo de la Misa, presentó para nuestra oración, y pidámosle al Señor que nos ayude a vivir este tiempo de Adviento que nos ha acompañado Justo en la inminencia de la Navidad, pidámosle al Señor, para intercesión de María, para intercesión de José, que nos ayude a reconocer, tener un corazón y una mirada capaz de reconocer a Jesús presente con nosotros todos los días; en todas las cosas que vivimos, las más fáciles, las más difíciles, las más hermosas, ¡Jesús está! Pidamos un corazón sensible para reconocerlo, acogerlo y percibirlo así, como nuestro compañero en el camino de nuestra vida.

Arcivescovo Mons.Leonardo D'Ascenzo

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