“Oh Corazón amable de mi Jesús, el amor de todos los corazones te es debido a buen derecho.
¡Pobre y desgraciado quien no te ama…!
Oh bellas llamas, que tienen por hogar el corazón lleno de amor de mi Jesús, alumbrad también en mi miserable corazón ese fuego santo y bendito del que Jesús ha venido a abrazar la tierra.
Reduce en cenizas, aniquila, en los afectos de mi corazón, todo germen maléfico que me impida pertenecer enteramente a mi Dios.
Este corazón, oh todopoderoso, redúcelo a no vivir sino por ti, para amarte, oh mi dulce Salvador.
El tiempo en que te menospreciaba, se acabó: ahora te proclamo rey de mi corazón.
Te amo, te amo, y no quiero padecer nada que impida en mí tu amor”. (19)
No comments:
Post a Comment